miércoles, 5 de marzo de 2014





carta de amor por mama


Mami:
Quiero que sepas que eres ese rayito de luz que alumbra mi vida, y a quien quiero mucho…
Tu amistad, tus abrazos, tu sonrisa, tu cariño, tu paciencia, tus consejos, tu amor y todo lo bello que esta vida tiene tu me lo das; yo se que todas las madres son iguales, pues todas son buenas en esta vida.
Tu amor, mami, siempre es el mismo pues si soy buena tu eres buena; si soy mala aun tu sigues siendo buena; tu, desde que estaba en tu vientre y aun no me conocías, me cuidas, ya nacida me has estado regando con el amor de madre.
Ahora, ya en mi adolescencia, me aconsejas y a veces me corriges; tu amor no tiene medida, siempre me lo das todo solo para ser feliz, eres la madre que se desvela por sus hijos, que se mantiene despierta a nuestras necesidades, tu amor es de siempre y para siempre; lo bueno es que no tiene horario, pues me lo brindas a todas horas, como sea y donde sea.
Es más profundo que un océano, más real que la vida, el amor de madre es el más sincero de los amores… más preciso que cualquier cantidad, más enorme que el universo; tu amor es infinito. Que hasta estoy segura de que si llegas a ser anciana todo este amor jamás terminará.
Ofreces tus rezos a Dios para que no nos falte nada, si se tratara de dar la vida por uno de nosotros, tus hijos, se que la darías, al igual que cualquier buena madre porque el amor que ustedes tienen por nosotros no teme a nada por un hijo.
Desde que me viste nacer has sido el ángel de mi guarda, el que recorriendo su vida me cuida.
Tu amor es inmenso porque es un don que Dios regala a toda mujer a la medida de sus corazones. Acepto tus regaños, pues aunque muchos no lo crean solo son por cariño, que después de darlos se vuelven consejos.
Tus brazos siempre se abren cuando quiero un abrazo. Tu corazón comprende cuando necesito una amiga. Tus ojos tiernos se endurecen cuando me hace falta una lección. Tu fuerza y tu amor me guían, y hasta ahora me dan alas para volar.

carta de amor